La comunidad educativa y religiosa del Colegio Corazón de María vivió una jornada de profunda fe y emoción durante la celebración de sus tradicionales fiestas patronales. A pesar de haber sido un día marcadamente frío y lluvioso, el espíritu de los fieles se mantuvo intacto, logrando una concurrencia que superó todas las expectativas.
Para el inicio de las actividades programadas de ese sábado, una gran cantidad de familias, alumnos, exalumnos y vecinos ya se encontraban congregados. El momento más emotivo y significativo de la jornada fue, sin duda, la solemne procesión.
La marcha comenzó en los emblemáticos portones del parque, donde la columna de personas desafió las inclemencias del tiempo provista de paraguas, abrigos y, sobre todo, de un gran entusiasmo. La nutrida concurrencia transitó todo el recorrido cantando y rezando, uniendo de manera simbólica ese punto de partida con las puertas del establecimiento escolar.
Al llegar al colegio, los rostros reflejaban la alegría de haber compartido un encuentro de comunión y agradecimiento. Los organizadores destacaron la masiva asistencia, señalando que el clima adverso, lejos de desanimar a la gente, pareció unir aún más a la comunidad del Corazón de María en una muestra de fidelidad y tradición que ya es marca registrada de la institución.
