
El Colegio Corazón de María se prepara para vivir una emocionante Semana del Día del Niño
La institución educativa organizó una agenda repleta de juegos, creatividad y momentos inolvidables para toda su comunidad escolar, que culminará con el acto institucional de Promesa a la Bandera Provincial. El Colegio Corazón de María vivirá una semana muy especial dedicada íntegramente a agasajar a sus alumnos en el marco de las celebraciones por el Día del Niño. Del 10 al 14 de agosto, las aulas y patios de la institución se transformarán en espacios de color, risas y expresión creativa a través de una serie de propuestas temáticas diseñadas para el disfrute de toda la comunidad educativa. Una agenda pensada para la alegría y el juego Las actividades darán inicio el lunes 10 de agosto con el ya tradicional día de
Marco general para el uso de celulares y TIC
Quiénes Somos
Nuestro Colegio funciona como una gran familia que guía y acompaña el desarrollo integral de cada alumno, desde una educación personal que favorece la maduración individual.
Somos un Centro educativo estatal de Gestión Privada, de enseñanza inicial, primaria y secundaria, dirigido por la Asociación Civil de Padres de Familia, posicionados desde la realidad cristiana, como Colegio Confesional.
Hoy el Colegio evoluciona gracias al compromiso y a la calidad humana de los docentes, equipo directivo, personal no docente, alumnos y padres, quienes día a día aportan con su esencia personal al crecimiento de esta gran comunidad.
“Educar es motivar el desarrollo integral de la persona, cultivando todas sus dimensiones para que pueda superarse. Es facilitar al joven la consecución de los valores que lo humanizan y personalizan, tales como la responsabilidad, la libertad, la trascendencia y la sociabilidad, para llegar a ser buenos cristianos y virtuosos ciudadanos.”
— La Escuela Católica, Sagrada Congregación para la Educación Católica, Roma, 1977
Nuestra Filosofía
La base de todo lo que hacemos: evangelizar educando y educar evangelizando.
MISIÓN
Formación integral de la persona
Formar personas de manera integral, impulsando las capacidades cognitivas, digitales, sociales, afectivas, morales y religiosas, en el marco de una cosmovisión cristiana, para lograr ciudadanos comprometidos con la transformación de su realidad, basados en una verdadera síntesis de fe, cultura y vida.
VISIÓN
Un colegio de referencia en Mendoza
Ser uno de los colegios privados destacados de Mendoza, caracterizado por acompañar el crecimiento de los alumnos basado en la adhesión a Jesucristo y el cumplimiento de la Doctrina de la Iglesia, fomentando la autonomía, el uso crítico de herramientas tecnológicas y el desarrollo de modos innovadores.
VALORES
Lo que nos define como comunidad
Los pilares que guían nuestra convivencia y formación día a día:
Nuestros Niveles Educativos
Una propuesta educativa completa que acompaña a cada alumno desde sus primeros años hasta la finalización del secundario.
NIVEL INICIAL
Jardín de Infantes
Salas de 3, 4 y 5 años · 9:10 a 12:50 hs.
Nos focalizamos en el desarrollo de la identidad personal, la autonomía, la interacción con otros y la expresión creativa, a través del componente lúdico como lenguaje natural del niño.
- Proyecto de Inglés
- Aulas Digitales Móviles
- Proyecto Pastoral
- Articulación con Nivel Primario
NIVEL PRIMARIO
1° a 7 Grado
Dos secciones por grado · 7:30 a 13:00 hs.
Generamos las condiciones para el desarrollo integral del niño, afianzando la confianza en sí mismo, fomentando la creatividad, la expresión y el conocimiento de valores.
- Inglés Intensivo (clases diarias)
- Aulas Digitales Móviles
- Entrenamiento de habilidades sociales
- Taller de fútbol
- Viaje a Malargüe
NIVEL SECUNDARIO
Ciclo Básico y Orientado
Dos secciones por año · 7:30 a 13:30 hs.
Acompañamos al alumno proporcionándole las herramientas sociales, técnicas y académicas para su desarrollo personal y vocacional. Dos orientaciones: Economía y Gestión · Ciencias Sociales y Humanidades.
- Inglés intensivo
- Orientación vocacional
- Aulas Digitales Móviles
- Concurso cultural
- Viaje a Puerto Madryn
Nuestra Historia
Más de 60 años formando personas íntegras en Mendoza.
Fundación del Colegio
El 16 de abril, la Congregación de Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María (Claretianos) funda el Jardín de Infantes Corazón de María, bajo el espíritu de San Antonio María Claret.
Incorporación oficial
El 12 de febrero se incorpora a la Enseñanza Oficial como Escuela Particular Incorporada N° 79-P. Nace también la Cooperadora "Amigos del Colegio Corazón de María", antecesora de la actual Asociación Civil de Padres.
Apertura del Nivel Secundario
Con el auspicio y asesoramiento de las autoridades educativas de la Provincia, comienza a funcionar el primer año del Nivel Secundario, completando el ciclo educativo completo.
Traspaso a la Asociación Civil de Padres
El 3 de junio, la Congregación Claretiana cede la institución a la Asociación Civil de Padres de Familia, asociación sin fines de lucro que conduce el colegio hasta hoy.
Una comunidad viva
El Colegio Corazón de María continúa creciendo gracias al compromiso de docentes, directivos, familias y alumnos que construyen juntos esta gran comunidad educativa mendocina.
Nuestros Proyectos
Tómate un momento para leer o escuchar el Evangelio del día
Evangelio y palabra del d?a 08 agosto 2026
Habacuc 1, 12?2, 4
¿No eres tú, Señor, desde siempre,
mi santo Dios, que no muere?
Tú, Señor, has escogido al pueblo caldeo para hacer justicia
y lo has establecido para castigar.
Tus ojos son demasiado puros para soportar el mal,
no puedes ver la opresión.
¿Por qué miras en silencio a los traidores
y callas cuando el malvado devora al justo?
Tú tratas a los hombres como a los reptiles, que no tienen dueño,
como a los peces del mar:
el pueblo caldeo los pesca con anzuelo,
los atrae a su red,
los va amontonando
y luego ríe sastisfecho.
Después ofrece sacrificios a su anzuelo
e incienso a su red,
porque le dieron rica presa
y comida sustanciosa.
¿Y vas a permitir que siga llenando sus redes
y matando naciones sin piedad?
En mi puesto de guardia me pondré,
me apostaré en la muralla
para ver qué me dice el Señor
y qué responde a mi reclamación.
El Señor me respondió y me dijo:
?Escribe la visión que te he manifestado,
ponla clara en tablillas
para que se pueda leer de corrido.
Es todavía una visión de algo lejano,
pero que viene corriendo y no fallará;
si se tarda, espéralo, pues llegará sin falta.
El malvado sucumbirá sin remedio;
el justo, en cambio, vivirá por su fe?.
Mateo 17, 14-20
En aquel tiempo, al llegar Jesús a donde estaba la multitud, se le acercó un hombre, que se puso de rodillas y le dijo: ?Señor, ten compasión de mi hijo. Le dan ataques terribles. Unas veces se cae en la lumbre y otras muchas, en el agua. Se lo traje a tus discípulos, pero no han podido curarlo?.
Entonces Jesús exclamó: ?¿Hasta cuándo estaré con esta gente incrédula y perversa? ¿Hasta cuándo tendré que aguantarla? Tráiganme aquí al muchacho?. Jesús ordenó al demonio que saliera del muchacho, y desde ese momento éste quedó sano.
Después, al quedarse solos con Jesús, los discípulos le preguntaron: ?¿Por qué nosotros no pudimos echar fuera a ese demonio?? Les respondió Jesús: ?Porque les falta fe. Pues yo les aseguro que si ustedes tuvieran fe al menos del tamaño de una semilla de mostaza, podrían decirle a ese monte: ?Trasládate de aquí para allá?, y el monte se trasladaría. Entonces nada sería imposible para ustedes?.
La semilla de la mostaza es pequeñísima, pero Jesús dice que basta tener una fe así, pequeña, pero auténtica, sincera, para hacer cosas humanamente imposibles, impensables. ¡Y es verdad! Todos conocemos a personas sencillas, humildes, pero con una fe muy firme, que de verdad mueven montañas. Pensemos, por ejemplo, en algunas mamás y papás que afrontan situaciones muy difíciles; o en algunos enfermos, incluso gravísimos, que transmiten serenidad a quien va a visitarles. Estas personas, precisamente por su fe, no presumen de lo que hacen (?) Cuánta gente entre nosotros tiene esta fe fuerte, humilde, que hace tanto bien. (?) cada uno de nosotros, en la propia vida de cada día, puede dar testimonio de Cristo, con la fuerza de Dios, la fuerza de la fe. Con la pequeñísima fe que tenemos, pero que es fuerte. Con esta fuerza dar testimonio de Jesucristo, ser cristianos con la vida, con nuestro testimonio. ¿Cómo conseguimos esta fuerza? La tomamos de Dios en la oración. La oración es el respiro de la fe: en una relación de confianza, en una relación de amor, no puede faltar el diálogo, y la oración es el diálogo del alma con Dios. (Francisco - Angelus, 6 de octubre de 2013)





