
Vocación, contención y presencia: Celebramos el Día del Preceptor en el Colegio Corazón de María
En este día especial, la comunidad educativa rinde homenaje a quienes son puente indispensable entre los estudiantes, las familias y la institución escolar.Cada jornada en los pasillos de nuestro colegio comienza con su recibimiento, su mirada atenta y esa palabra de aliento que acompaña el camino diario de cada estudiante. Lejos de reducirse únicamente a tareas administrativas o al registro de asistencia, la labor del preceptor en el Colegio Corazón de María encarna un rol profundamente pedagógico, humano y pastoral: escuchar, orientar, mediar y cuidar la convivencia cotidiana. Son ellos los primeros en notar una inquietud, en celebrar un logro compartido y en tender una mano cuando un alumno necesita contención. Su presencia constante en las aulas y galerías no solo aporta
Marco general para el uso de celulares y TIC
Quiénes Somos
Nuestro Colegio funciona como una gran familia que guía y acompaña el desarrollo integral de cada alumno, desde una educación personal que favorece la maduración individual.
Somos un Centro educativo estatal de Gestión Privada, de enseñanza inicial, primaria y secundaria, dirigido por la Asociación Civil de Padres de Familia, posicionados desde la realidad cristiana, como Colegio Confesional.
Hoy el Colegio evoluciona gracias al compromiso y a la calidad humana de los docentes, equipo directivo, personal no docente, alumnos y padres, quienes día a día aportan con su esencia personal al crecimiento de esta gran comunidad.
“Educar es motivar el desarrollo integral de la persona, cultivando todas sus dimensiones para que pueda superarse. Es facilitar al joven la consecución de los valores que lo humanizan y personalizan, tales como la responsabilidad, la libertad, la trascendencia y la sociabilidad, para llegar a ser buenos cristianos y virtuosos ciudadanos.”
— La Escuela Católica, Sagrada Congregación para la Educación Católica, Roma, 1977
Nuestra Filosofía
La base de todo lo que hacemos: evangelizar educando y educar evangelizando.
MISIÓN
Formación integral de la persona
Formar personas de manera integral, impulsando las capacidades cognitivas, digitales, sociales, afectivas, morales y religiosas, en el marco de una cosmovisión cristiana, para lograr ciudadanos comprometidos con la transformación de su realidad, basados en una verdadera síntesis de fe, cultura y vida.
VISIÓN
Un colegio de referencia en Mendoza
Ser uno de los colegios privados destacados de Mendoza, caracterizado por acompañar el crecimiento de los alumnos basado en la adhesión a Jesucristo y el cumplimiento de la Doctrina de la Iglesia, fomentando la autonomía, el uso crítico de herramientas tecnológicas y el desarrollo de modos innovadores.
VALORES
Lo que nos define como comunidad
Los pilares que guían nuestra convivencia y formación día a día:
Nuestros Niveles Educativos
Una propuesta educativa completa que acompaña a cada alumno desde sus primeros años hasta la finalización del secundario.
NIVEL INICIAL
Jardín de Infantes
Salas de 3, 4 y 5 años · 9:10 a 12:50 hs.
Nos focalizamos en el desarrollo de la identidad personal, la autonomía, la interacción con otros y la expresión creativa, a través del componente lúdico como lenguaje natural del niño.
- Proyecto de Inglés
- Aulas Digitales Móviles
- Proyecto Pastoral
- Articulación con Nivel Primario
NIVEL PRIMARIO
1° a 7 Grado
Dos secciones por grado · 7:30 a 13:00 hs.
Generamos las condiciones para el desarrollo integral del niño, afianzando la confianza en sí mismo, fomentando la creatividad, la expresión y el conocimiento de valores.
- Inglés Intensivo (clases diarias)
- Aulas Digitales Móviles
- Entrenamiento de habilidades sociales
- Taller de fútbol
- Viaje a Malargüe
NIVEL SECUNDARIO
Ciclo Básico y Orientado
Dos secciones por año · 7:30 a 13:30 hs.
Acompañamos al alumno proporcionándole las herramientas sociales, técnicas y académicas para su desarrollo personal y vocacional. Dos orientaciones: Economía y Gestión · Ciencias Sociales y Humanidades.
- Inglés intensivo
- Orientación vocacional
- Aulas Digitales Móviles
- Concurso cultural
- Viaje a Puerto Madryn
Nuestra Historia
Más de 60 años formando personas íntegras en Mendoza.
Fundación del Colegio
El 16 de abril, la Congregación de Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María (Claretianos) funda el Jardín de Infantes Corazón de María, bajo el espíritu de San Antonio María Claret.
Incorporación oficial
El 12 de febrero se incorpora a la Enseñanza Oficial como Escuela Particular Incorporada N° 79-P. Nace también la Cooperadora "Amigos del Colegio Corazón de María", antecesora de la actual Asociación Civil de Padres.
Apertura del Nivel Secundario
Con el auspicio y asesoramiento de las autoridades educativas de la Provincia, comienza a funcionar el primer año del Nivel Secundario, completando el ciclo educativo completo.
Traspaso a la Asociación Civil de Padres
El 3 de junio, la Congregación Claretiana cede la institución a la Asociación Civil de Padres de Familia, asociación sin fines de lucro que conduce el colegio hasta hoy.
Una comunidad viva
El Colegio Corazón de María continúa creciendo gracias al compromiso de docentes, directivos, familias y alumnos que construyen juntos esta gran comunidad educativa mendocina.
Nuestros Proyectos
Tómate un momento para leer o escuchar el Evangelio del día
Evangelio y palabra del día 25 septiembre 2026
Lectura del libro del Eclesiastés
Eclesiastés (Cohélet) 3, 1-11
Hay un tiempo para cada cosa
y todo lo que hacemos bajo el sol tiene su tiempo.
Hay un tiempo para nacer y otro para morir;
uno para plantar y otro para arrancar lo plantado.
Hay un tiempo para matar y otro para curar;
uno para destruir y otro para edificar.
Hay un tiempo para llorar y otro para reír;
uno para gemir y otro para bailar.
Hay un tiempo para lanzar piedras y otro para recogerlas;
uno para abrazarse y otro para separarse.
Hay un tiempo para ganar y otro para perder;
uno para retener y otro para desechar.
Hay un tiempo para rasgar y otro para coser;
uno para callar y otro para hablar.
Hay un tiempo para amar y otro para odiar;
uno para hacer la guerra y otro para hacer la paz.
¿Qué provecho saca el que se afana en su trabajo? He observado todas las tareas que Dios ha encomendado a los hombres para que en ellas se ocupen.
Todo lo ha hecho Dios a su debido tiempo y le ha dado el mundo al hombre para que reflexione sobre él; pero el hombre no puede abarcar las obras de Dios desde el principio hasta el fin.
Lectura del santo evangelio según san Lucas
Lucas 9, 18-22
Un día en que Jesús, acompañado de sus discípulos, había ido a un lugar solitario para orar, les preguntó: "¿Quién dice la gente que soy yo?" Ellos contestaron: "Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; y otros, que alguno de los antiguos profetas, que ha resucitado".
Él les dijo: "Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?" Respondió Pedro: "El Mesías de Dios". Entonces Jesús les ordenó severamente que no lo dijeran a nadie.
Después les dijo: "Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho, que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que sea entregado a la muerte y que resucite al tercer día".
«¿Qué dice la gente —pregunta Jesús—sobre el Hijo del hombre? (…) En primer lugar, está la respuesta del mundo. (…) la de la gente común. Para ellos el Nazareno no es un charlatán, es un hombre recto, un hombre valiente, que habla bien y que dice cosas justas, como otros grandes profetas de la historia de Israel. (…) Pero lo consideran sólo un hombre y, por eso, en el momento del peligro, durante la Pasión, también ellos lo abandonan y se van, desilusionados. (…) No faltan tampoco los contextos en los que Jesús, aunque apreciado como hombre, es reducido solamente a una especie de líder carismático o a un superhombre, y esto no sólo entre los no creyentes, sino incluso entre muchos bautizados, que de ese modo terminan viviendo, en este ámbito, un ateísmo de hecho. Este es el mundo que nos ha sido confiado, y en el que, como enseñó muchas veces el Papa Francisco, estamos llamados a dar testimonio de la fe gozosa en Jesús Salvador. Por esto, también para nosotros, es esencial repetir: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo» (Mt 16,16). Es fundamental hacerlo antes de nada en nuestra relación personal con Él, en el compromiso con un camino de conversión cotidiano. Pero también, como Iglesia, viviendo juntos nuestra pertenencia al Señor y llevando a todos la Buena Noticia. (León XIV - Homilía en la Santa Misa pro Ecclesia con los Cardenales, 9 de mayo de 2025)


