
En un clima de alegría y renovada esperanza, alumnos, docentes y familias se reunieron para celebrar la Eucaristía presidida por el Padre Gastón, marcando el comienzo oficial de las actividades escolares.
El patio del Colegio Corazón de María se vistió de gala para recibir a su comunidad en la tradicional misa de inicio de clases. El encuentro, que ya es un sello distintivo de la institución, buscó bendecir el camino de los estudiantes y fortalecer los lazos entre la escuela y el hogar en este nuevo año de desafíos académicos y humanos.
Un mensaje de unidad y compromiso
La celebración fue presidida por el Padre Gastón, quien durante su homilía destacó la importancia de transitar este ciclo escolar bajo los valores de la solidaridad y la escucha. Con palabras cercanas y orientadas especialmente a los más jóvenes, el sacerdote instó a los alumnos a “ser protagonistas de su propio aprendizaje y constructores de paz en el aula”.
Uno de los momentos más significativos de la ceremonia fue la bendición de las mochilas y las herramientas de trabajo de los docentes, un gesto simbólico que representa el esfuerzo diario y el deseo de que cada tarea realizada esté iluminada por la fe y el compañerismo.

El Corazón de María late con fuerza
La directiva del colegio expresó su satisfacción por la gran convocatoria de familias, señalando que la educación es una tarea compartida. “Iniciar el año poniéndonos en manos de Dios y de nuestra Madre nos da la fuerza necesaria para encarar los proyectos pedagógicos y pastorales que hemos planificado para este 2026”, comentaron desde la institución.
Con el eco de los cantos del coro aún resonando y las mochilas cargadas de ilusiones, el Colegio Corazón de María comienza así un nuevo capítulo de su historia, reafirmando su compromiso con la excelencia educativa y la formación integral de sus alumnos.
